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Bitacora

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jueves, 18 de octubre de 2012

Publicado por jonah en 14:55


ATENCION:

Muy buenas tardes amigos! Regreso para decirles que pronto volveré a publicar las historias raroluentas que suelo colgar en este BLOG y que de alguna manera ustedes llegan a leer hasta el final! Agradezco su atención. Y es por esto que las publicaciones no se harán esperar mas. Es todo. A veces digo mucho y otras poco. ...hoy es poco.

Solo diré para finalizar que estén atentos!



2 comentarios

martes, 24 de agosto de 2010

Recuerdos de la Mente

Publicado por jonah en 11:16



XXV


“La voz.
Se escucha… ¿o no se escucha?
No entiendo lo que oigo. Por más que me disponga a escuchar no puedo figurar. El llanto, eso es lo que parece, no intenta luchar. Ningún esfuerzo aparenta solo se deja morir.
Eso es lo que escucho.

Pero ya no quiero saberlo. Intento satanizar esa presencia. Bueno… eso es lo que intento. Pero sin resultado algPodría decir que toda mi vida es un instante. Pero chocaría con la idea de los múltiples momentos que divergen al instante ese. Es probable que se halla resumido todo a un solo sentimiento. El odio y el amor no son apropiadas facultades que en mi fluirían. Todo intento de poder acogerles sin apatía ha sido en vano. Salvo el conocimiento que posteriormente me levanta evocando un designio que quizás nunca sea cierto o exista. Sin embargo puede germinar en mi mente la circunstancia de que no era justo el instante.
En cada instante de mis días los sentidos marcan mis actos a base de recuerdos.
No creo ser un esquizofrénico puesto a que mis actos marcan la diferencia desde lo sustancial hasta…
¡¡Dios!!
Pero una eventualidad en mi corazón me susurra que podría morir en mis recuerdos. Pero mi auto homicidio podría ser o ya fue frustrado por un instinto de paramnesia que es mi sombra desde mi primera muerte.
Para no caer en la desgracia mi locura accedía a esclavizarse. Usando el método más patético de matarse así mismo. Retórica.
Es muy triste que la vida solo sean instantes que se quedan atrás. Presentes que se pierden en la memoria.
Considero y lo creo, que los recuerdos son las balas ardientes que te atraviesan las entrañas. Que ametrallan la realidad a pesar de que por más que aclames piedad no te será atribuida, Porque así lo pediste.
Las memorias de mi vida son del conocimiento en general que leyese estas palabras. Y en quienes radican diferentes perspectivas. Pero evocarlos suma claridad a esta masacre. Una hecatombe que siempre fue mi pasado. ¿Inspirada en quién? …
….
Solo son recuerdos ahora.
Llantos que se ahogan en el silencio. Gritos que jamás serán escuchados por quienes los causaron. Ideas y fantasías que se perderán en las tinieblas del vacío que cae en el abismo. En donde no se escuchan auxilios. Donde yo miro el marco de un espejo sin base sumergirse para siempre jamás en las sombras. Dejándose evaporar.




XXVI
Buscaría la explicación….

El haber caminado tantas millas. Tantas cortinas de tinieblas que en mi sendero aparecían. Inevitable también pensar que mis aventuradas narraciones te sacaron de mí pecho y conciencia suprimiendo tu actitud. Borrando eso que me unió a ti. Reemplazándolo por un libro que leí atento hace dos meses. O quizás no un libro sino unos víveres que comí hace una semana.

¿Se asimilaría la respuesta a esto?

Abrir los brazos al cielo. Y pedir a las estrellas y la luna una respuesta. Una razón de esto que me incomoda.

A los árboles, al viento. Pero ellos no responden. No me escuchan. ¿A quién le hablo entonces?

Puedo también declarar, lo tengo que hacer porque eso es lo que necesito creer, que quizás pudo no haber caído al vacio el evocarte. Más aun creo que no fue un simple libro el que leí en aquel momento. Sino una obra maestra que exprimió mis sentidos desequilibrando mi juicio. Apartándote de mis ideas. Quizás no fueron solo los víveres, pudo haber sucumbido en mí la debilidad de un largo y extenuante día de obrasiones y faenas sin probar bocado alguno a la presente, en aquella noche tan oscura.

Prefiero creer que aun te amo. Aun ya no sabiendo quien eres. Prefiero que mi corazón lata aun por alguien, sea que la muerte misma me la hubiese arrancado, sea que mediante alguna referida cábala, creencia cualquiera, te me arrebatase del alma, o que nunca allá existido.

¿Cómo es posible que te este olvidando? ¿A qué se deberá?

No quiero seguir pensando ni distrayendo mi voluntad de amarte. No sería justo que le pusiese más reparo al porque mi mente se decide a tomar sus propias decisiones. Pues él no debe de tener tanta independencia. Ya es demasiado en creer que por el mi cuerpo se conduce. No quiero creer en los impulsos eléctricos y menos de que mi amigo durmiente casi no se da cuenta de nada a su alrededor. Pero por que no despertarlo. Porque no decidirse a reclamarle que ya basta y que soy yo quien manda.

¿Por qué duerme? ¿Ya no es suficiente? Dormita desde mi nacimiento el subconsciente. Y no pretende despertar. No es concebible tal disparate. Pero quizás…

Estaría bien despertarlo y decirle que se largue. Sería conveniente que sea el corazón el guía. ¡El corazón ya ha cometido demasiadas faltas! Como prestarle mi ser a un ente que no tiene ni control sobre sí. Que no he domado aún.

La memoria y el subconsciente no son de utilidad. Para que sirven sino para recordar. ¿Y qué quiero yo recordar pues? Solo amar deseo.

…pero. ¡¡Que cosas digo!! ¿Y la razón? ¿Qué pasa hay? ¿...y los recuerdos? ¿No es necesario recordar a alguien? ¿No es primordial saber a quién amas? ¿Y a quien amo yo?

¿No amaba yo a alguien? ¿Y su imagen a donde se fue?

¡!! …pero no era de esa persona de la que hablaba yo. No recuerdo nada. ¿De qué cosas… que cosas decía?

¿En realidad exististe?

Como es posible que esté perdiendo a alguien que existió. ¿O es que te estoy perdiendo?

No puedo percibir de quien se trataba. Por alguna razón no sé quién eres. Tengo una vaga idea y puedo razonar que lo que acontece es que te estoy perdiendo. Que tu imagen se desvanece indetenible.

Puedo creer en ti como un tenue sueño. Así creeré. Como en aquel piano que misterioso asía fluir sus notas desde lo profundo del misterioso océano. Y mi presencia allí sumergida. Confundido diré pues. Porque tanta profundidad lejos de la acogedora superficie y tan poca agua para sentar ideas en el abismo me hacían producir las más aterradoras ideas acerca de la procedencia de aquella tan bella pieza musical. Tan hermosa y tan propia de mí. Pues mi corazón no sentía ajeno el sonar de la profundidad, al contrario se hacía carísimo a mi corazón. Tener tu sinfonía en mis profundidades sin saber quién eres no deja reposar en mí una conclusión coherente.

Fingir que no está pasando nada en mi oscura mente, es decirle a EL que todo está en buenas manos aquí abajo. Teniendo en cuenta todo lo que aquí esta se lo está llevando el otro bando.

¿Quién se supone que eres?

¿Porque sigues aquí?

¿Porque insistes en seguir vociferando algo que ya todos han escuchado?

¿Todos te han escuchado? Menos yo porque no lo recuerdo.

Quizás ya no sé quién eres, pero si se cuánto te amé. Y la sola presencia que aquel hecho no matara jamás la idea de querer amar a alguien que como yo sepa esperar un leve flujo.


XXVII


Tu sin tener la mas mínima intención, sin siquiera poder predecir lo que se eventuaba entre las tinieblas pasaste a concederme el derecho de materializar en mi mente, asiendo hincapié en el subconsciente, la verdadera posibilidad de lo que se iba, sin remedio alguno, a desnudar frente a mi conciencia que se mentía así misma.

Pero fue necesario ponerle un alto a tanta red de mentiras. La incertidumbre que soplo tal cual una tormenta en mi pecho se veía vaticinarse en reversa.

“Más dolor que aquel. Más pena que aquella no hubo”.

Después de haber terminado lo que para mí era inevitable continué mis pasos torpes asía el vacío. Continúo a la soledad en la profundidad de la eterna oscuridad para llorar como no había yo llorado el corazón. El llanto mío propio. Lagrimas que por más que trate de no derramar en el trayecto para que nadie me viese fue inútil. Fue vergonzoso, o ¿acaso eso importaba? Esas gotas de mi miseria que me sumergían en la totalidad de la crueldad. No pude generar una posibilidad de crear un escape. Solo derramar mi inconformidad y desigual con el destino. Gota a gota. Llanto a llanto.

Fue de un iluso mofarme de la infelicidad y de la realidad. No pude deshacerme del amor desbordante que mis ojos arrojaban sobre mis palmas. No escuchaba nada más solo el pálpito de mi corazón en el centro del fin del ser y el llanto que de mi garganta salía. Dolido porque no fui engañado. Porque mi deseo de continuar aquella gran mentira hubiese llegado a su desenlace.

El miedo de que mis sueños y mi amor no fuesen correspondidos se alzó sobre las nubes opacándolo todo. Y derribándose sobre mí los escombros de la vergüenza. Esa vergüenza de que todo lo que hice en aquel lapso de mi vida había sido por ella. Que todo fue una burla. Lo cuanto sudaba frente a su imagen. Lo tanto que la idolatraba me daba vergüenza. ¿Importaba?

Las lágrimas siguieron cayendo hasta mis pies. Las veía caer, opacas, muy lentamente mientras me maldecía a mí mismo, mientras me rebajaba en lo poco que de mi quedaba. Poco quedaba pues completo ya me había yo entregado a ella. Solo un trozo imperceptible quedaba de mi existencia. Nada que mostrarle al mundo ni a Dios.

Mis propios demonios me sujetaban blandamente. Tocaban mí cuerpo con total celo pues ya ese residuo de la nada era completo de ellos. Su ínfimo tesoro.

Quizás afuera brillaba el sol. Pero dentro de aquel envase hueco había una tormenta funeral. Sumergida en la negrura.

Huía lo más pronto llorando y amándote. Aunque mis pasos eran tenues y mi temple seguía frio. Afanado por ocultarme en el silencio. Para guardar mi humillación de mí mismo, de ese que en mis ojos se reflejaba en el espejo. Llorando nada más porque no me amaste. Queriendo anhelar que eso se pudiese borrar. Pero no. Ya la pena estaba hay. Imborrable. Inolvidable.

Sentimientos… todos fulminando semejantes.

Cuando aquellas palabras salieron cubiertas por su melodía en su voz, apenada. Tímida. Mis emociones iban de un lado a otro. Lo posterior se me ase insignificante. ¿O acaso más que insignificante?

Los momentos. Me refiero a los segundos, minutos, y a lo que se le pudiera llamar hora, yo le nombraría EÓN. Es más apropiado a la atmosfera.

No fue hasta caída la tarde que despertó mi subconsciente para ver lo que había pasado. Fue ahí cuando desmayo la calma y solo sobro una marejada de sal.

Fue la sombra caminando por mis venas. Conversaba con mi corazón, hasta hay había llegado. Le hablaba de la luz. Le platica que es frágil y anexa a la traición. Muy propensa a sí misma. Anunciaba como en las cuevas del infierno los hombres no eran heridos. Como sus heridas eran lamidas por sus moradores originales. Los sentimientos. La posibilidad de volver en el tiempo cada vez que se me pudiese ocurrir. De cómo el fuego cercenaría mi corazón con el filo de sus llamas para no latir más.

Mi subconsciente ya no batallaría más. Ya conocía la verdad y solo le quedaba inclinarse a merced de otro engaño y pactar con el hades.

Solo me entregue al mal y le rendí culto a la infelicidad esperando que todo a mi cercanías muriese. Y que así todo árbol dejase caer toda hoja, y que cualquier rosa o fruta, y todo el océano se quemase y que las nubes fuesen negras.

Sin embargo la decepción seguía clavada allí. A pesar de que el mundo habría sufrido mi apocalipsis aún se avistaba una longeva vara cubierta en la oscuridad. En medio de rayos y brisas huracanados. Que arrancaban los cadáveres de milenarios árboles. La vara tan expansiva seguía allí cumpliendo con una bandera. “Decepción”.

El mundo estaba vacío y todo había muerto. Cubierto por una tormenta que no cesaba nunca. Solo yo. Con lágrimas en los ojos. En medio del horizonte… de la nada alojada de cavernas en la tierra. A pesar de todo mi mundo ya no era nada.

Pero y este mi miedo…

Esta desconfianza aislante…

Continuaba la pena. Más inmensa y peligrosa que antes. Seguía hay a pesar del todo lo pactado.

Mis ojos ya no se veían ni en el afán. Todo estaba peor.

Pero ya era tarde. Ya no había nada. Y yo estaba solo en medio de todo aquel infierno. No habían mares, ni cielos, ni árboles, ni la luna y sus custodias, ni tierra había. Estaba solo. Llorando. De rodillas y con las manos en mis ojos. Dolido. Apenado. …realista.

Sin más mentiras.

Como extrañare esas fantasías. Como veré al amor ahora. Que le espera a quien viene.

“Pero sigues ahí, Cuidando de ti misma. Y yo… aquí, Cuidando de mí. Ajeno”.


XXVIII




Un día de negros y simulados blancos. El día en que mis sentimientos se muestran y mi corazón los acoge. Ese día de lluvia mí yo regresa de vuelta a mis vidas pasadas. “Mis vidas pasadas.” Mis amores perdidos.

Como lo siento, pero en este día es cuando mi corazón abraza dolido a sus cercanos. No los abandona. Por más dolor que estos le causen pues ellos le necesitan aun.

Esa lluvia que me trajo tantas lágrimas. Justamente una de esas fue el trasfondo de varios decepciones.

Esa lluvia que se ve por la ventana desde donde estoy. Las gotas que con mucha prisa resbalan por las hojas. Lagrimas del cielo, que ángeles dejan caer por observar mi vida.

Tan poca y tan mucha.

Como lo siento pero no puedo serrar los ojos y pensar en alegría con tal lamento abrazando la tierra del otro lado de las ventanas.

Tantos grises son el amor. Escuchar sus gotas caer e incluso respirar su aire.

¡Cómo se estremece mi cuerpo!

¡Cómo no puedo dejar de amar! Pero solo amado ya fue, ahora ya no amo más. Yo no puedo más. Ese lamento que recorre las nubes y se desmaya sobre las tierras aclama amor. Pero tal sentimiento fue sepultado bajo una lluvia hace ya un tiempo. Solo me duele lo viejo. No existe pena nueva, solo los sentimientos de ayer.

Como lo siento pero ese día me marco para siempre. Ya no creo en felicidades. Ni en gozos.

¡Como podría ser…!

Mis ojos siguen llorando. Mi corazón sigue llorando. Afuera aún sigue lloviendo.

Un día tan triste. Tan gris, tan negro. La forma de mi cara ya se ha torcido. Y llevo mis manos al pasado. Tapando la boca.

¿Cómo puede un hombre llorar así? Humillarse ante el silencio así. Mis ojos no podrían haber perdido su color.

Miles de gotas cayendo desigual. Asimilares. Causando una sinfonía única. La de la amargura. La lluvia. Las nubes siendo soplada por el viento. Como lo siento…

Pero desde la habitación en la que estoy… aquí es más oscuro. Más tenebre. Lo oscuro de este lugar es envolvente.

Por más que quiera olvidar no puedo. Mientras caiga más llanto del frágil Cielo la pena no se acabara en mi corazón, mi corazón seguirá abrazando sus penas. Sus miedos.

 

XXIX


 
Amanecer juntos. En vueltos en las sabanas finas de aquella cama.

Esa fue la lejana imagen que mi mente evoco después de tanto tiempo. Al despertar de mi sueño eso fue lo primero de lo que me percate. Una cama. No la misma de aquel tiempo. En la que solo estábamos yo y mi pensamiento. Cerré los ojos y ella apareció.

Imparcial como la naturaleza. Ajena a los sentimientos de aquellos.

En aquel lecho en el que reposábamos del cansancio propicio. El algodón que nunca se hubiese imaginado por su propio juicio estar presente.

Tras de ti que se arremolinaba una tormenta de placer que arremetía sin prejuicios asía las paredes. Imaginar que la brisa restaura tu cuerpo de luna.

Que lenta la oscuridad.

Que oscura tu mirada de misterios.

El amanecer de mis penas fue secuestrado por el ocaso que nos juntó ayer. En esta mañana no hay soledad entre las frisas y mi carne. Ya no me afano por buscar tu trecho. Los rayos del sol se sumergen en la inmensidad de mis ojos. Fluyendo por la cascada. Recorriendo las vertientes a los pies de los monumentales pensamientos. Ahí me hallo yo ahora, no en mi habitación, sino remando por las aguas ligeras.

Navegando para apreciar. Pero no importa ya que te vea surgir de las profundidades del rio, ya no merece la pena que me exalte. Ya no es necesario que desconfiara de tu presencia. Te conocí anoche. Te moldee a nuestra fe. En lo que de verdad creíamos. Surgiste del rio y rompiste el fluir de la contra corriente, demostrándome que eras concreta e incorrupta. Elevando hasta los cielos el rugido del arroyo.

Rompiste las barreras de mi mente con solo la sabana cubrir la mitad de tu exhibición. Con tan solo respirar y mirarme susurrando al tiempo en que caía rio ya hecho cielo sobre nosotros.

Ya deja de ser imprudente hacer caso omiso de lo placentero que fue machacarte.

Es muy prudente reparar en lo que fue tu aleteo sobre mí.

Pero no fue ayer ni fue la mañana, sino mi subconsciente impotente al sentir tu lejanía. Creo que me pondré loco. Pero no hoy. Aún falta tocarte más. Aún falta emprender la búsqueda para recuperarte.

Para traerte de nuevo después de no haberte complacido. Buscarte y complacerte. Susurrarte que en verdad la razón la posees tú. Y cantar una canción, porque esta vez no solo quiero ser quien la escriba para que otro te la cante, quiero entonarte las circunstancias.

Influenciar en las brisas del este, del norte y del sur, que en la eternidad no existe los hombres ni las mujeres sino la unión de ambos. Un solo ser que permanece completo. Perfecto.

Que cierto es que sus regulares pechos no estarán más lejos de mí. Que conviene ser uno. Y que si muero solo en mi lecho no tendré lugar allá. No te tendré a ti. Sin embargo no pondré fin a mi empeño. Y la gran jornada se pondrá en su propósito.

Porqué te quiero decir lo que anhelabas oír. Lo que de verdad es. Porque te quiero decir lo que no pude asimilar hasta que era muy tarde.

Porque ciertamente te diré que no eres única. Porque ciertamente no eres perfecta. Porque ciertamente te diré que no te amo. Y por consecuencia, divina consecuencia, ciertamente te declarare que eres la indicada para mí.

Pero por divina que es la consecuencia, repercuta tu perdida. Pero sigue siendo divina, así hablare con los algodones y con la brisa, y daré con pues mi mitad.

Pues es en la eternidad donde seremos. Es ahí donde en verdad nos conoceremos y amaremos.

Porque te quiero decir para siempre…

Aunque mientras tanto llega, Seguiré amándote en nuestro lecho. “Amaneciéndote”.


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jueves, 11 de febrero de 2010

El desarrollo del "Yo"

Publicado por jonah en 19:01



XX (PRESENTACION)





Está claro que yo me conozco solo un poco. Solo un poco pues no tenía idea de dónde estaría en este momento. Y aquí estoy, en el mismo lugar de siempre. Pensando y repasando lo que he escrito en el blog. Pensando como aquellas historias en sus momentos hicieron sucumbir mi corazón al dolor y la oscuridad. Esos tontos relatos que ahora son solo imágenes que se dejaron atrás. En el pasado.

Me mire en el espejo esta mañana y fue inevitable mirarme a los ojos. Quedarme quieto allí. Sin más nada que un pensamiento en las pupilas. El mal camino que mi corazón había elegido. La idea de mutilarme y llevarme al infierno a los que conmigo estén.

En ese espejo conocí a penas a un chico. Ese muchacho era tan increíble. Pero por dentro sentí un desprecio como esos que sientes cuando alguien no te cae muy bien. Esa persona que es difícil de comprender y por nada del mundo lo quieres entender. Sus ojos se habían moldeado por la alegría de la pena. La piel alrededor de sus pestañas. Tan gastadas. Mi reflejo en sus ojos se mofaba del dolor.

Al pensar en aquel bufón. Recordé extensos comentarios. Comedias inherentes que se añejaron morando en las cavernas de mi cabeza. Múltiples dueños de aquellas palabras los diviso de lejos. Apenas oigo fragmentos de aquellas palabras… “no quiero hacerte daño”, “como quieres que te trate bien… si la tratas tan mal” oh, dios mío, el pasado. “Más o menos es eso”, “pensé que era como amigos”.

Tengo tantas cosas en que pensar y en las cuales me puedo preocupar. Pero me detengo a evocar aquel reflejo. La identidad de ese lunático que se me quedo mirando. ¡Huh! ¿Cual estaba más loco? El o yo que me le que fijo también. Yo me conozco solo un poco ¿pero a él? Esos ojos no los entiendo.

Las historias que he narrado no me causan gracia. Pero aun así me rio a carcajadas.

Terminar entre sombras no es lo que me gustaría para vivir. Durar mucho tiempo contando mis historias de pena y desventuras es meter las manos en las tinieblas. Sin embargo, moriré entre llantos lúgubres y pensamientos negros.

Pensamientos negros… eso es lo que sigue.







XXI



Hay personas.

Personas que viven en este mundo tan curioso. Personas que saben afanarse en lo que más saben hacer. Hay personas que ni si quiera saben hacer nada. Son inútiles en todo lo que hacen. Pero todos tienen ese único concepto en común. El de enseñar.

Hay personas en este mundo tan curioso que quieren enseñarle a alguien que pueden amar. Que ellos a pesar de ser tan torpes en lo que hacen pueden ser buenos amando a su prójimo.

Esas personas quieren enseñarte a valorar el sacrificio del alma por un ídolo. ¡Hacen el ridículo frente a todos tan solo para que los puedas ver! Se levantarían del banco y cantarían con pasión ante toda burla y reprocha miento de los caminantes domingueros. Se pondría de rodillas en medio de la avenida para que la viera.

Solo que yo no la quise ver. Pero ella seguía ingenuamente tratando de demostrarme que podía darme mucho más que lo que me habían dado. Su empeño era algo abrumador y era esplendido. Es esplendido para mí ahora. Solo ahora.

Le pediría que me demostrara eso que para ella es el cielo. Que me aclarase porque me quería enseñar que las personas son diferentes. Enseñarme que el sexo con su alma y cuerpo seria más que carne.

Pero me he dado cuenta de que yo no soy así. Tanto tiempo le intente demostrar a alguien que yo podía amarla por la eternidad, Y que era más interesante que preguntarte por que las estrellas no se caen a pesar de todo aquel concepto de las reglas físicas de la materia; A donde van el alma de una astro cuando muere.

Yo no sé amar a nadie. El haberle cortado por la mitad el corazón a alguien no tiene perdón de la razón. Al haber matado a aquella chica sepulte todo entendimiento del amor. Solo soy un dictador. Que dicta estupideces que no justifican aquella escena.

El dolor de otros no es irrelevante. Hablo demasiado de mí en estas líneas. Escribo mucho de mis sentimientos y los plasmo en tela y papel. Pero esos otros, los que saben afanarse, hacen a un lado sin impórtales lo posterior. Esos que sufren por culpa del afán. Esos que son dañados por el egoísmo que fue resultado de otro que no sabía lo que quería. También son amantes.

Cuando pienso en ella seme rompe el corazón. Por solo pensar en mis ideas y deseos egoístas nunca deje que abordara este navío que navega a la deriva porque su capitán duerme en un sueño profundo. Jamás le cedí oportunidad de tomar el timón y llevar el barco en dirección fuera de la tormenta asía aguas cálidas donde solo y únicamente reinaban las espumas de espíritus apasionados. Amarme era la prioridad en su corazón.

Es de este mundo pensar lo que diré. Es tan curioso que la piedra sobre la cual pisas y sumerges en el lodo para alzarte a tomar una cereza para la cual tiene destino ser defecada por la persona que no te ama tenga otro valor. ¡Fue la piedra la que te alzo esos centímetros! Pero la piedra sigue en el mismo lugar al lado de las cerezas. Sin embargo es solo una insignificante piedra. Para que prestarle atención o ponerle menuda importancia.

Lo sigues asiendo día a día hasta que la piedra ya no está. Cierto día tanta agua. Tanto lodo. Todo aquel peso hizo que se rompiera. Solo te das cuenta cuando no puedes alcanzar la cereza mas baja. Es curioso que la persona que más haces a un lado sea probablemente la más apasionada situación en la que pudiste afanar.

Es muy doloroso pensar que le mate el amor a alguien. Que le hice sufrir bastante. Desearía poder cambiar aquella ecuación. Que en vez de mirar la cereza hubiese reparado mejor en el detalle de la piedra que en realidad era mármol. Desenterrarla y labrar la más hermosa escultura. …como en aquellos cuentos de antaño.

Pero el mundo vive en el invierno. La conclusión de aquella persona es una nueva historia de amor. Cosa que el escultor enamorado no pudo jamás.

Ahora dudo que pueda amar a alguien o que me amen de corazón .no lo sé. Eso me hace pensar a cuantos he herido inconscientemente por mirar cerezas. Tengo confianza en Dios de que podre reconocer algún día a alguien que de verdad me ame. Dejar de confundirme y de pensar lo que no es.

Creo en Dios y entiendo que como los restos de arena de aquel mármol hallaron su edén yo se que la capitán de mi corazón marcha por la tierra. Porque no solo los que nada saben sufren. Hay que no son comprendidos. Saben afanarse pero no hay quien les entienda la tarea.

Sobre la tierra caminan muchos. Respiran muchas brisas y la vida los acopia de experiencia para que vean el verdadero significado de todo.

Si estas hay... errante… voy por ti... Y no me detendré hasta que te encuentre.




 

XXII





En el correr de aquellos momentos mi alma aboyada deseaba urgentemente olvidar una equivocación. Mediante reemplazar la imagen en cadenada por otra.

No es extraño que llores la rabia de una desgracia de igual inocencia. Pero aquellas lágrimas de fuego se ahogaron en la presencia de una sin comparación. Es la cumbre de la paciencia por no decir locura. Y me refiero a mi locura y paciencia, que mucha he tenido.

La rosa es un misterio. Misterio porque es símbolo de muchas cosas. Símbolo de sociedades fantasmas, estandarte del amor por décadas, eso para mí es un misterio. ¿Porque una rosa? ¿Por qué roja? ¿...vaticinio de lo que viene? ¿Por qué en mi corazón? Cual maldito de mis sentidos fue el culpable en seleccionar aquel obsequio. Cuan bastarda la figura natural. Criatura de crecimientos torpes que te adornas de naturaleza.

Fue acaso el fantasma que corrompió la ingenuidad de las razas. Del génesis. ¿Es pues aquel el que puso en frente la rosa?

Tan roja. Tan colosal en olores y proporciones. Tan mentirosa.

No estoy loco. De eso tengo total certeza. Estúpido sí.

Me deje engañar por la conclusión que el señalado fantasma me enmarco en los sentidos. ¿Pero cuál de esos traicioneros fue? ¿Vista? ¿Tacto? ¿O fue su olor que envolvió mi nariz?

El arribo de la rosa más extraordinaria que jamás mis ojos hubiesen visto a sus manos. No podría escrudiñar diccionarios que hallen elocuente y Diosisimas palabras que pudiesen amamantar este deseo hambriento por comparar aquel punto de vista. Fue solo una pésima interpretación.

No puedo olvidar el rojo de mi cara. Tan rojo el rostro que la rosa figuraba magenta.

Pienso a veces que sería un logro humano si olvidáramos el amor. Esta historia es anciana. Pero la tuve que evocar. Como no hacerlo, tengo una rosa en mis manos.

Aquel año el sol brillaba como nunca. Los amaneceres olían a optimismo. Tal día, dispuesto a todo. En medio de un salón de clases conmocionado por lo que iba a pasar. Hice entrega del estruendoso fantasma. La rosa.

Aquella persona la tomo y huyo de mí lentamente. Se alejo de mi avergonzada. Indiferente.

Posterior al evento que causo revuelo entre muchos, el día avanzo ajeno. Intentando aferrar su confianza en mí solo logre que se fuera. Fueron días de pena. Fueron días de pena. Los días siguientes ya las albas no iluminaban igual. Aquella individuo sentía completa vergüenza de dirigirse a mí. Yo la avergonzaba. Pero las cosas cambiaron. Los días fueron avanzando. La violencia de su amistad fue destruyendo mi corazón. (Si que era una salvaje) pero nunca deje de expresarle mi completo amor. Aquella violencia era satisfactoria. Ya me había acercado. Ya éramos amigos. Podría mejorar. Quizás algún día llegaríamos más lejos. ¡Cuánta fe, Dios!

Nunca deje de maldecir aquella rosa que solo me trajo humillación. Pero su presencia hacia que todo valiera cada pasó. Nunca me rendiría. Nunca. Luchar hasta el final. Llorar y luego pelear. Soportar las pruebas.

Pero no basto. Perdí la batalla. Nunca le importe. No hubo ni un pétalo para mí en esa flor. Solo espinas. Igual que todas las rosas que he tocado.

Pero de toda esta historia solo me consuela una cosa…



…Aun guarda la rosa.






XXIII





Desaparecer.


 
Quiero caminar.
 
Caminar, y solo perderme en el viento.

dejar que mi vida se consuma

Y que no intentes salvarme.



Solo dejarte.

Olvidar la tormenta que me arrastro por el suelo.



Dejar de hablar.

Evitar prudentemente tu corazón.



Sencillamente,

No mover más la pluma.



Solo dejar fluir la tinta de mi vida.



Quiero desaparecer,

Y evitar las cosas que me hiciste.



Olvidarte.

Olvidar el papel expresivo.



Solo deseo desaparecer en el viento…

¡En el viento!





XXIV





Identidad.





¡¿Sabes quien soy?!



Soy el que te beso el peor día de tu vida.

Soy yo el que te dio fuerzas

Ante las ignonimiosos tratos del espectador cruel.



¿Sabes mi nombre?



Soy lo que yo pensaba era tu vida.

No sabes pronunciarme,

No sabes mis deseos,

No sabes mi nombre impropio.

¿Me recuerdas?



¿Acaso recuerdas los días claros?

¿No recuerdas el beso devastador de ayer?



¡No recuerdas siquiera tu nombre!



Mi nombre es todo lo que tú temes.

Mi nombre es tu último aliento.



¿No sabes pronunciarme?



¿Quién soy?

Soy el beso confuso de ayer.

Soy la atención que no prestaste a la persona.



Estoy en tus sueños; no soy una pesadilla.

¡¿Ó si?!



Recuerda el día.

¿No recuerdas la forma?

¿Sabes quien soy?



¡¡Sabes quien soy!!







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jueves, 20 de noviembre de 2008

Resentimiento y Redemption

Publicado por jonah en 8:26


PRESENTACION

Bueno. Bueno.

Son tantas cosas que no contare ni debo de. Pero haré un ligero esfuerzo para que conozcan más aun de quien soy. Y juzguen ustedes mismos.
No lo consideren como un diario, sino una clase de álbum impregnado de peculiares recortes de mi vida. Organizados capitular y episódicamente.
No se preocupen seré lo mas coloquial que sea posible para que puedan entender y juzgarme sabiamente -solo recuerden que si les quedan preguntas, las cuales es seguro que surjan, no abran respuestas.
"hay un velo que cubre sublimemente los secretos inaccesibles, tal cual mil cortinas una tras otra, y que para mí de ningún modo deben ser revelados. Eso que no debe explicarse. Cosas que no hacen referencia a lo inconcebible, pero duelen."
E aquí mi alma:

I

La primera vez que la conocí. Fue simple el momento. Cuando eso yo era completamente tímido, hasta el extremo. Hablar con ella me hacia sudar a mares. AH! los mejores tiempos. Yo fantaseaba como un bebe por ella. En esos años todo lo que yo hacía era por ella; mis dibujos, mis palabras, pensamientos, sueños... y mi vida eran de ella -cosas de un niño ingenuo-.
Pero bueno. Llego el día en que tenía que confesárselo. Pues yo ya no aguantaba más. ¡¡Fueron cuatro años de silencio!! No es fácil.
Se lo dije todo. Aunque yo ya sabía que ella lo sabía desde el principio. Al final la respuesta fue la que yo ya me esperaba. Esas palabras me causaron tanto dolor que hasta hoy no recuerdo más dolor que aquel.
Luego me enoje con ella y con Dios -un poco exagerado, eh?-.
Pero ya paso. Es todo. La marea esta estable. Hoy día sigo siendo su amigo y nos tenemos mucho aprecio. Pero es todo.


II

¡¡Hay Dios!! Esa otra! esa si me hizo coger lucha. Esta fue la chica más prohibida que he tenido. No sé si tenga otra igual. También la más caliente -¡¡¡Dios mío!!!-.
Mi relación con ella fue toda una peripecia. La chica era agresiva. Tomaba lo que quería. Pero la relación era completamente inestable. Ella y yo peleábamos como locos.
Al fin y al cabo ella me hizo madurar mucho en y na´ relación en aquellos años. Me demostró cuanto estaba a punto de dejar por mí y yo no por ella. y que la vida hay que disfrutarla. "¿cómo quieres que la vida te trate bien cuando la tratas tan mal?" Me dijo. La hice llorar. Mucho. La chica agresiva se convirtió en una frágil flor.
Se despidió de mi dejándome muchas evoluciones y grandes momentos; atardeceres, lluvias, playas, noches de luna llena.

Al final me toco a mí...


III


Situaciones prohibidas. No hace menos de dos años y medio que me vi invadido por un sentimiento prohibido. -movimiento de escenario-. Una muchacha que de veras lo tenía todo. Razonamiento, lógica, coherencia, empatía, etc. pero fue un asunto un poquito complicado debido a que perdí el control y otro lo tomo obligándome a alejarme y limitarme a la chica esa. ¿Por no persevere? ¿Porque no pelee por ella? ¿Soy un cobarde? ...créanme. Aquel que tomo el control también es alguien importante para mí.
Lamento la falta de detalles. Pero lo creo mejor. Sería un poco problemático revelar tal historia.
Este episodio termina sin pérdidas ni ganancias.
????


IV

Al infierno.


Manejo en mi carro de mierda
Por la autopista de este mundo maldito
Que no vale el tiempo que dedicas
A las personas ingratas

No valen un carajo los amigos.
Ni los sacrificios inútiles.
Ni ELLAS.

Mi carcacha descolorida
Se envuelve en humo negro,
En la estela de la perdición.

No daría nada por nadie.
La autopista es más interminable.

¡Qué desperdicio de papel!
…de vida!

Se me complica la percepción del camino.
El mundo de ayer,
El mundo actual,
Y los que vienen.

Se pueden ir al diablo
Junto con esta interminable vía
De nefastos encuentros con el vació.

No hay esperanza,
No vale tenerla.
Aspiro al abismo podrido
Tan nefasto como yo.

Ansío la muerte.

Que asqueroso y maldito
Es permanecer en la condena desalmada.

El auto de mierda, este en el que me paseo,
Negro descolorido,
Destruido. Espejo de mi alma.
No vale estar en el, no valgo estar en el.

Ya no amanecerá más:
Ni la luna
Y menos las estrellas descoloridas.

Que el infierno nos envuelva.

¡Qué pendejo de mierda!

V

La fatal mentira. No es necesario que acuda a un diccionario para saber el significado de esa embustera… ¡¡DIGO!! De esa palabra.
En este jodido planeta eso es lo que más hay. Gracias a dios que es solo en este planeta. Si hubieran mas en el universo… ¡¡Jesús santo dios!!
Muchas personas gustan de tener la lengua más larga que el metro –muchos viven de eso, otros lo hacen por necesidad y cobardía, así logran cosas y se salvan de otras ágilmente. Al final siempre terminan hiriendo a alguien.

No diré que yo no digo mentiras, sería tremendo “jablador” ¿no creen?
Yo creo que sería mejor evitarlas. Y si tenemos que decir unas de esas, mejor no decir nada y callar. Y si hay una verdad perjudicadora, como las hay siempre, también guardar silencio –no siempre debemos ser reveladores y en dizque amigos, o lo que sea, diciendo siempre la verdad. Hay cosas que son mejor callarlas. Pero eso no nos obliga a mentir.
“piensa lo que vas a decir
Y no digas todo lo que piensas”


Volviendo a las embusteras… ¡¡DIGO!! Mentiras. Hay de muchas clases. La infección del virus, esa infección de la lengua larga nos enreda y no saben los portadores que tarde o temprano nos enteraremos. JAH!! A la mierda… mintamos todos y listo.


VI
Carta:

Pinto cuadros. Pinto paisajes. Pinto amores. Pinto lo que sea.
Te puedo pintar en mi mente. Te ves más bella que en mis cuadros. Desnuda. Sudada. Tentativa como la miel. EROTICA.
Puedo pintar esos rizos delante de tus pezones, pero no. Mejor no. Te prefiero así, sin censuras. Mujer.
Te pinto los muslos. Mmm… pero yo no pinto mis cuadros. Mis manos embarrados de arte moldean tu carne. ¿Mi lienzo? Si lo eres. Ahora no prolongare mas el tiempo y te tomare. Ya no en mi mente, ni en mis cuadros…

…sino, en mi cama.




VII

Cuando llegas a formar una comunidad. Una hermandad. Te sientes feliz de compartir con ellos anhelo, planes, ideales. Todo aparenta bien. Pero… cuando llega lo inevitable surge el peligro. Miras al futuro sin remedio ni alternativa y descubre trampas. Caminos y funestas peripecias. Temes que tu “amigos” se quebranten sin remedio. Y es ahí cuando surge el demonio. Ese pensamiento interno que nos obliga a pisotear a esos que más nos necesitan.
Te conviertes en un monstro odiado por tu propia hermandad. Todos los planes, ideales y anhelos de fortalecer la comunidad se esfuman como un espejismo.
La confusión te impregna de un hedor a soledad. Es ahí donde te tiras en ese oscuro rincón en tu habitación. Puedes ver, nuevamente, tras un largo tiempo, aquellos negras y horrorosas alas quienes en vez de elevarte te entierran más y más.
Hah!!! Pero siempre hay una luz que brilla en algún lugar. Esa luz quema las alas llenas de veneno. Logrando un hermoso espectáculo. Tu corazón vuelve a palpitar. Late como jamás lo hiso. Y ya sabes que hacer: no puedes obligar a nadie contra su voluntad. No con frialdad ni convirtiéndote en un completo tirano.
…ser humano. ¡Ser humano! Ya lo entendí.
Pero a veces veo cuervos que me miran fijo. Y en sus rojos ojos veo algo. Algo que no puedo vaticinar y me causa cierto temor. …unas alas sin cuerpo que las porte.


(nota: este episodio, tienen que tener en cuenta, está muy lleno de parábolas).



VIII


REFLEXION:

Estoy leyendo la biblia y esta trata mucho de amores; divinos, filiares, amistosos y de noviazgos. Pero en su glosario no define el amor. ¡¿Por qué?!
Amamos por amar; odiamos por amar. El que sufre ama, y el que no ama, lo desea.
El amor no está en el corazón sino en la sangre, en la vertebra, en los huesos, en el tacto y, no menos, el cerebro. Es decir que amando te lastiman no es el corazón el que lo siente sino, toda tu existencia.

No es un virus, pues los microscopios no lo detectan.
El amor es tan desagradable en sus proporciones: el amor te cubre los ojos. El amor te hace cometer errores. Te asfixia. Hace que te olvides de los afanes de la vida pensando en aquella persona. Por amor las personas se olvidan de que son humanos e intentan asimilarse a los memorables paladines heroicos de la anciana mitología. Por aquel sentimiento son capases de traer el desequilibrio del universo, asegurando que pueden tomar una estrella y posarla en las manos de quienes aman. El amor es atreverse a detener el mundo con las agujas del reloj marchando.
Enamorado se mato romeo al ver a Julieta disque muerta. Contrario a Julieta quien por culpa le siguió los pasos a su “amado”. ¿Culpa o amor? Huh!
El amor como palabra no se puede ser definido. Pero si con hechos. Con el alma y el cuerpo. Si puedes sonarlo. El amor es hasta donde podemos llegar por otros sin condiciones.

…es hermoso, pero al final es una tremenda faena.



IX


Desde la banca, mi amor.


Hace dolor
Se hace muy cruel.

¡¡¡Que fría la banca!!!

Furtivos los ecos a mi alrededor
Que susurran lo que me duele.

Gente que ignora las peripecias y atrocidades que me esperan
Por futuras empresas atribuladas a sí mismos contra mí.

¡Después que la tarde murió la banca se enfrió!
...Se enfrió!

Hace tanto que temía esto:
Rocas y espinas
Dolor y sombras nada más.

Que inmenso el miedo a desaparecer de nuevo.
Le tengo tanto miedo a la oscuridad.
Pero ¿no era yo quien lo causo, quien quería desaparecer?
Unirme al viento ingenuamente.

Pero ahora hace tanto frío.

Y no quiero que los furtivos me causen ese daño.
Yo ya he llorado demasiado.

¡No puedo dejar de temblar! ¡No puedo dejar de temblar!

Hace tanto que temía esto.

Cuanto llanto
Cuanto tiempo.

Yo quiero
Y puedo.

Cuanto amo y
Cuanto lo siento
…de nuevo.

Lamento aquel funesto pecado
Ese acto inconcebible que es el motivo de mi presencia aquí.
En esta banca en la que antes estabas tu
…conmigo a tu lado.

Bajo las lluvias de media noche.
Oliendo el cercano atlántico.
Amándonos como embriagados por la vida.
Bohemios del amor.

No quiero dejarte, pero mi corazón y mi alma fueron sentenciados.

Quizás…

Quizás algún día las pesadas sombras se levanten
Como un gran telón volando por el escenario
Dejando entrar la tenue luz del alba
Para que así, nuevamente, nos amemos.
Como antes. Como en antaño.

¡Qué frías están tus manos!

¡¡La banca está llorando!!
¿O seré yo el que canta llantos helados?

Yo quiero y puedo.
Pero no debo de…

Se hace cruel, Dios, el dolor.

Se hace cruel el eco de los espectadores.
De esos que no tienen un alma para amar ni a su madre.

Se hace inherente la frágil lluvia.
Me hace evocar espinas y sombras.
A ti.

¡Vaya! La confusión que me espera.
El llanto del único.

Ya las tinieblas apuñalaron el día que fue rojo.
Aquello que me empujo a suplicarte ese día de lluvia.
Aquel perdón.

Ya no más. No puedo pedir perdón.
Ya concluyó el tiempo. Murió la tarde.

No quiero la redención.

OH! Cada trueno canta un regaño. Cada gota abofetea mi alma.
Y se hace el doloroso frío de haberte mirado.

OH! DIOS, LO PROHIBIDO.

Martillazos sobre mi alma.
Cuan frías estuvieron tus manos el día de lluvia.
¡Qué fríos tus labios!
¡Qué helada tu voz!

¡¡¡Que fría la banca!!!

Se ha terminado.
Ha finalizado mi felicidad.
Han acabado las flores, las canciones que palpitaban,
Los poemas a ti.

Solo queda prosa para mí.

Solo hay miedo.
Y nada más.







X
 

Carta:

“hola. ¿Como estas?
Una entrada clásica.

Se como estas después de lo sucedido. No me extraña.
Solo quería decirte una cosa más. Mi marcha no es culpa de nadie. Si de alguien es la culpa pues es mía y solo mía, y de nadie más. Yo cargare con ese peso y lo hare siempre. Ya que esta marcha traerá balance en donde hay caos.
Me siento triste, si. Porque tuve que dejar algo que era parte de mí. Me obliga a hacerlo. Una decisión funesta pero necesaria.
Sin embargo ahora sé que todos en la vida deben de pagar un precio por algo. Yo quería paz y pague mi precio”.





XI
Una amistad con derecho. Total derecho a una gran aventura. ¿Cuántas personas tienen amigos de este tipo? Y no me refiero, claro está, a esas amistades tradicionales. La amistad a la que hare énfasis es sinónimo de fantasía, deseo, “rebeldía y libertad”. El tipo de libertad que rompe las reglas tradicionales de una amistad trillada. Reglas que limitan sensaciones por temor de ser antimorales.
¿Cómo podemos nosotros, los humanos, ser custodios de lo esplendido y amantes de la vida cuando nos cohibimos de experimentar el privilegio de lo nuevo? Pero, paradójicamente, también, símbolo de temor y miedo.

Día a día. Noche tras noche. La curiosidad por las preguntas que aun no habíamos solucionado… ¿nos agradaría hacerlo? ¿Seguiríamos siendo amigos luego de esto? ¿Será correcto? ¡¿Qué pasara?!

Las respuestas a esas preguntas surgieron luego de dejar claro nuestro deseo mutuo. Posteriormente, como fraguando un malévolo crimen, procedimos a lo planeado días después. Yo curioso de saber lo que se avecinaba y ella temerosa por su inexperiencia. Historias pasadas dieron gracia a lo que la chica aquella y yo afirmamos. Todas las ganas que teníamos dentro se vaciaron aquella tarde. Seguimos experimentando los días, semanas, meses que le siguieron a ese día. Cada vez era algo distinto. En lo más dentro, creo que por eso continuamos con menudas treguas.

La buena amistad no se pierde, sino que evoluciona para bien, claro, si uno la cuida.

Una mistad con derecho es solo uno de muchos gritos que existen en el placer de personas que anhelan expresarse.
Soy una persona con reglas. Me gusta planearme reglas. Te dan una dirección. Pero también me gusta experimentar, aventurarme.

¿Qué como término? Pues decidimos respetar el convenio de intervalo que habíamos acordado previamente.
¿Hasta que punto de la razón se puede considerar semejantes tratos y tales abrasiones como amistad?
…mi amante.
Varios lugares fueron testigos de nuestras aventuras.
Creo que lo excitante de aquello que hacíamos era lo peligroso de los escenarios. Pudimos haber sido vistos. No hablo de lugares repugnantes; baños, matorrales, callejones, nada de eso. Hablo de lugares aceptables, pero concurridos; escuelas, institutos, autobuses,…
A veces me alegro de que allá terminado, porque fue, por así decirlo, un mega-ultra milagro el que nadie, en el tiempo que tenia nuestra aventura, nos allá descubierto o siquiera visto.

Hoy día no existe aquella relación… “amistad” para mejor definirlo. Pienso siempre que hubiese pasado si no nos hubiéramos dicho las fantasías que teníamos el uno por el otro. El deseo. ¿Cómo serian las cosas ahora?
Este episodio, que quizás se convierta en capitulo, ha permanecido en secreto total durante años, por lo controversial del tema entre las personas que nos rodeaban y aun siguen aquí. Gente que no comprende ni entiende.
…gente normal.





                                                                               XII
…DESEO…


No es necesario que pregunte si alguno de ustedes ha deseado completamente el cuerpo de alguna persona. Porque sé que así es. Si lo preguntara, mi interlocutor o el lector, por ende, tendría que llegar a la conclusión de que soy un extranjero marciano o un jodio ignorante que no ha visto criatura alguna (mujer) en mi miserable vida. O, tendría que estar bien muerto desde el nacimiento. …que cruel.Así que nadie me joda con que no ha fantaseado sexualmente con alguien siquiera una vez.

Ese deseo…
Un deseo cornal tan feroz que tu corazón palpita fuera de lo normal. No muy rápido y ni siquiera lento. Sino que sus latidos estrangulan la decencia cortándole el aire a la moral.
Unas ganas de tomar a esa persona y revolcarte en donde sea incendiando sus cuerpos mutuos.

¡¡Indecente!! ¡¡Inmoral!! …si. Si, Lo que digan.

Sentí un deseo impostergable por esa chica. Cuando escribía la imaginaba. Lo estoy haciendo ahora. Expresaba mi deseo con imágenes. Conjuraba los sollozos que en mi mente moraban y emitía desde lo profundo de su llanto.
Rodeaba su busto con mis llameantes manos. Moldeaba así sus senos. Firmes.
Oh! Con lento movimiento rosaba yo mis labios por su desnuda cintura. Comprobando así lo jubiloso de la fiesta en sus muslos.
Por otro lado mis manos estaban sedientas por prolongar el dolor. ¡No menos ella se resistía! Deseaba más tiempo. ¡Oh, Dios. Lo deseaba!Mi deseo asía estremecer todo su cuerpo; sus carnosos labios; mojados. ¡Sus esplendidos senos, sus níveos muslos, sus largas piernas!

Impaciencia. ¿Puedo yo describir que es la impaciencia? ¿Este tipo de impaciencia?
La yema de sus dedos, sedosos expertos en esculpir una torre. Ingeniera del sexo, erigiendo la medida justa de mi palpitante falo.

Ligera ella. ¿Puedo yo describir esa sensación? ¿…su ligereza al danzar sobre mi…?
Maestra poetisa. Escribe con sus manos y dedos sobre mí como si fuera yo una hoja. Una extensión de piel. Piel que se quema.

Sin embargo yo pinto susurros. …El sudor de nuestra respiración.
Ambos cuerpos desnudos. Flexibles a las posibilidades. Poetizando nuestro deseo.
Ambos cuerpos en llamas. Incendiando el piso de madera clásica…

DIOS… ¿cómo pude imaginar esto? …Como la anhele. Yo la respetaba.
La estela de vapor que surgía de sus pestañas, de su perturbado pecho. La tormenta de fuego que explotaba entre sus piernas. Más temblaban mis dedos dentro de su alma.

Recuerdo aquel deseo; labios rosados y sedosos.
…cálidos.

La imagen del calor de sus pezones en mi boca. El largo metraje de mis dedos explorando las cavernas del edén.
¡Sollozos! Excitación de mi parte. Ambos temblado. Bañados en sudor.
…Pero mis movimientos se advierten sin pena y sin compromisos.
Es ahí cuando el infierno envuelve el lecho. El fénix naciente que surge de entre nuestros sexos no deja de chocar como las olas de azufre que reinan el hades contra las eternas rocas.
Adelante, atrás.
Atrás, adelante…

Embriagadas nuestras almas caen en el éxtasis. Y el clímax puja la pasión por última vez.
Hijos de la poesía, del vino y del sexo. Artistas de la pasión… de la fantasía.

“¿Quién no cae en el deseo?”La mente conjura cosas. Estas son cosas que uno se cohíbe de expresar frente a otros o frente a aquella persona. Pero la mente nos presta un gran patio donde juguetear sin vetarnos.
El deseo puede ser muy peligroso. Un artista lo expresa así sea pintando, escribiendo, esculpiendo o gritándolo a la nada.

Ante semejante fantasía no tuve otra idea que escribirle una carta con todo lo que en mi mente ocurrió.
Así termino esa expresión, y empezaron muchas. Del futuro. Del deseo.

“¿Quién no cae en el deseo?”




                                                                         XIII


Mi dolor.


¿Que no entiendes
Que desde hace mucho tiempo
Nadie me ha dado un abrazo amoroso?

No de amigos.
No de hermanos.
Si no, amor romántico enamorado.

Mis labios hace mucho que no han sido tocados…
Rozados por alguien.

Tengo besos para todos
Pero solo uno especial es tuyo.
El revelador.

Hace tanto que deje de ser abrigado.
No tengo a nadie
Por quien sostener su mano.

Me desgarro por dentro
Al no dejar salir mi dolor incendiario.

Estoy cansado de callar.
Me duele el alma al saber que estoy solo.

¡Te quiero!
Pero aun así mis labios se quedan deseosos
Pues como el hombre a su vida,
Temo que te alejes.

Lamento que no entiendas lo que siento.
Odio que no lo entiendas.

La paciencia, La que el omnipotente creador me otorgo,
Se extingue.

Estoy arto de pasar las noches tristes.
Noches funestas.

Estoy cansado da amar el viento.
…de que ese sentimiento sea esquivado.

Exhausto.
Me encuentro exhausto de internarme en la lluvia,
Por tan solo acordarme de ti.

El trópico es tan triste cuando estas hay.

Ese eco en tus cartas.
Tan asesino.
Tan maldito como yo.


                                                                                 XIV

Como en el cine.
Ahh!! Tiempo festivo. Días de intercambios culturales en los que me había comprometido con mi grupo de artes a participar en EXPO MUNDO 2005, como auxiliar voluntario para asistir al publico que le surgiera alguna duda o pregunta acerca de lo que se exponía –apropósito. Esa fue la primera vez que conocí las obras de Fernando botero, y las de rafy Vásquez. Este segundo, con sus obras en acrílico no me impresiono en lo mas mínimo. Me decepciono en ese aspecto. Mejor que se quede con sus acuarelas y permanezca hay. Por lo menos botero me hizo de la vista gorda… jeje.

Bueno, bueno… ya me he desviado demasiado de lo que tengo que contarles. Vuelvo a lo que decía. Yo y otro amigo artista después de culminar el segundo día de obrar en la exposición. Nos dirigíamos a nuestras correspondidas casas. Mientras íbamos caminando por las aceras pasamos por el ya actualmente olvidado y erradicado cine ROMA. Vimos un letrero que se alzaba y decía “EXPO MUNDO CULTURAL PUERTO PLATA 2005 -CINE. VIVELO CON TUS CINCO SENTIDO… GRATIS.

¡¡¡¡¡¡Gratis!!!!!! En realidad lo de gratis no lo leí. Nos lo dijo la boletera que cuando nos vio viendo la cartelera. Inmediata mente sin perder tiempo entramos a la sala.
Jah… no me esperaba yo que al entrar en esa sala me iba a pasar semejante, pero menudo, asuntillo.

Minutos después de iniciada la película… jajajaja… ¡que jocoso! Recibimos la visita inmediata de un duende… digo. Niño. Que nos entrego un mensaje. Yo no podía creer lo que este semejante personaje nos comunicaba ami y a mi amigo.

Mi colega y yo nos miramos muy, pero muy extrañados. No pensamos que este personaje estuviera hablando en serio. Bueno. La cosa es que le dijimos que no molestara. Que se alejara. Y así lo hizo. Minutos después el emisario, el niño, regreso insistiendo aun más en su mensaje.

Dos chicas. Las remitentes del mensaje. Enviaron a su heraldo para que expresara sus atrevidas y rusticas palabras pues la timidez solo se reflejaba en sus… ¿timidez? ¿Estoy loco o que?
El mensaje fue: “que dice mi hermana que por favor fuéramos a hacerle compañía, y así nos agarrariamos. Besarse y todo eso”.

…no se si ese niño le puso demás al asunto. La cosa es que yo y mi colega nos entregamos al destino y fuimos a hacerles compañía a las dos serpientes víboras esas, disculpen el pleonasmo.

El momento se dio. El rose de los labios. Los toques de nuestras pieles. Las lenguas entrelazadas en nuestras bocas. La respiración como un tornado de fuego. Excitación cumbre. Por más de dos horas permanecimos en esa empresa. Expresando aquellas ganas.

Pensaran que no use la cabeza en aquel momento. Rayos. Si que no la use.
Yo enredándome con una chica que nunca en mi vida había visto jamás. El riesgo del momento. …si no hay duda, estaba bien loco. ¿Lo seguiré estando?
¿Como ocurrió tal cosa? ¿Como ose yo a aceptar semejante asunto? ¿Que no estaba usando la cabeza? ¿Por que siempre me cuestiono después que hago lo que hago? Es probable que la excitación de las festividades me empujara a tal cosa. Jah! Ahora culpo a lo inculpable.
---ay, dios. Las consecuencias.

Resulta que las chicas no eran nada fáciles. Ya cuando estábamos viendo el segundo film, muy bueno por cierto. Japonés. Lamentablemente no pude terminar de verlo. Las chicas empezaron con unos jueguitos. Dios, como me desagrada enredarme con niñas. Lanzaban objetos por los aires. Golpeando al público.
Pasa que uno de los objetos cayo sobre un sujeto, que estaba muy pero muy enojado, y para el colmo borracho. Una pregunta. ¿Se puede sacar el colmo del colmo? Por que ¿Cuál seria el colmo del colmo de un tipo que esta muy enojado, y su colmo es la borrachez? Pues adivinen… estar bien armado.

¡¡…DIOS!!

Si. El tipo tenia una pistolita y no era de agua, y tampoco se si era nueva, pero no dejaba de sobarla.

Durante unos cortos pero bastantes extendidos minutos trate de discutir un plan pasivo de calmar a este ti. Pedí ayuda a mi camarada pero creo que el asiento se la había tragado por la mitad. Solo vi su cabeza por debajo del mueble aquel.

Mi impresión no fue menor.

Ya después de haber soportado el aliento de dragón oriental de el sujeto durante esos minutos, se marcho.

De la que me había salvado.
Que problema más loco. Me dijo al que se había comido el asiento previamente. No dije nada y me empeñe en largarme de hay. Mi amigo me siguió.

Las serpientes culebras víboras endemoniadas aquellas nos rogaros para que no nos marcháramos y siguiéramos la faena…
¿?!!!!!!

No mire atrás y yo y mi amigo escapamos como huyendo de un holocausto nuclear.
Luego de incomparable capitulo nos reímos como locos. Claro deseando volver a ver jamás a aquellas.




                                                                               XV


Ausencia lejana.


¡OH! No hay noche más triste que esta.
No hay noche más lejana.

Mi corazón se pierde en la oscuridad
Cae tan lentamente como las hojas de otoño
Así como cae la noche fría.

Pierdo fuerza.
Pierdo cercanía.

Lamento el instante de tu caída cruel.
Que lejana esta tu alma
De la mía.

No estas aquí, y…
Pierdo esperanza.

Divina mía,
No tolero más la estancia en este fatigante orbe.

Lamento mi soledad
Como el descenso tuyo a la eternidad.

Cruel es el maldito destino alcanzado.

Roto esta mi corazón
Despilfarrada se encuentra mi alma
Debido a tu ausencia.

¡Yo te amo…!

Mis melancólicas lágrimas piden auxilio.

Lamento tu caída, y pierdo vida.
Ayúdame. Necesito que tú me ayudes.
¡¿Por qué estas tan lejos?




                                                                             XVI

Más o menos una idea.



Más o menos.

Más… o menos.

Menos.

Menos amistad. Más lejos quiero que estés de mí.
Menos deseos de oír tu vos.
Menos quiero saber lo que hay en mi corazón.

Quiero sentir menos lo que ahora siento por ti.

Más o menos eso que me ardía dentro cuando me besabas la mejilla y que se hacía cada vez más grande siempre que lo evocaba.
Romper esta mordaza y contarte la desgracia que has sido en mi vida.
Preferiría ver más tinieblas que seguir mirando esa hipócrita mueca en tu malévolo rostro.

¿La mueca que se camuflajea de tierna sonrisa no merece la pena de muerte?
Que no más ni menos podría acontecerle.

Esa sinfonía de terror que se entierra más. La falta de ignorancia en mi vértebra llegando a mi corazón.

Más o menos lo entiendo. Este triangulo endemoniado. Fantasma. Tu y su corazón, junto al mío me causan asco.

Hoy no quiero mucho sino decapitarte. Verte coronada por una lapida que, aruñado por el viento desolado, tenga un epitafio descomunal matando así tu recuerdo.

Yo, por supuesto seria el verdugo.
Ese pendejo de mierda ignora todo lo que a ti te preparo. Un infierno.

No expreso más nada que desprecio en este escrito.
…bueno. Más o menos.

No fueron esas las palabras. La sinfonía que me serenaste: “mas o menos”

¡¿ Mas o menos que, COÑO?
No hiciste otra cosa que restarme fuerzas a mi espíritu. Dejando solo una cosa dentro de mí.

(Ahora solo me queda la certeza de que era yo solo el que majestaba aquella expresión. No se si a mi amada o a una roca Putre).


Tanto así fue mi odio que solo permaneció eterna una palabra. Una expresión que custodiaba la sensación. Ese palpito. Ese resultado que se redujo a un momento. Tal fue así que la mísera palabra trono, no ajena,…

Te amo.

Pero no te engañes criatura. No te aprietes la venda ahora. Mas o menos como tu a mi te ame.
No obstante mis sentimientos están envueltos en que yo te amo más…
Te amo tanto que te cortaría la cabeza con mis manos y así huir e ir por toda la tierra deambulando contigo.

Con tu cabeza apretada contra mi corazón, mi amada.

Esperando que semejante empresa quitaría esa mueca eterna de tu rostro.

Y mas luego, se levantaría el cataclismo.
Eclipsaría tu destino. La que presentemente es mi sinfonía del abismo que yace bajo las nubes.
Una melodía mítica tan terrible que bajo la lluvia agrietara al surgir a toda moza u hombre que ponga su vista en nuestra unión.

Se retorcería en mí la mueca.

Mas o menos una idea.

Más o menos desearía hacer eso.
¿Pero como?

No podría. Te amo demasiado.
…demasiado como para hacerlo.
Y lo suficiente a mi como para sinfonizarte la idea.

Más o menos nada.

Quiero sentir menos lo que ahora siento por ti.

Menos quiero saber lo que hay en mi corazón.
¿Ahora a mi es a quien le toca la pena de muerte?
Ya son innumerables las penas que caigo sobre mi.

¿…pero, como lo podré saber? Si esta Será otra pena para mi.




                                                                            XVII

La respiración.

Los lentos movimientos. La pasión en nuestros cuerpos.

El deseo de nuestras carnes.
Las llamas que surgen de tu vientre.

El clímax de tus azotes corporales.

La música desinfónisada imbuyéndonos en lo prohibido en la profundidad de las tinieblas entre las cuatro paredes. Sin embargo., nuestras conciencias no hacen caso omiso de las relampagueantes luces ateas que nos permiten gustarnos de nuestras figuras.

El instante culminante que por excelencia de nuestras naturalezas
No nos permite cohibirnos la atracción fulminante de la fatigante noche.

No podemos negarnos nuestra aspiración
A la carne. A nuestros cuerpos que anhelan tocarse.

Puedo respirar tus ganas de más.
Tus momentáneas convulsiones, que impregnan en mí no menos que hacerte mía en medio del escenario.
La sola esperanza de tomarte por la cintura me colma de imágenes
Capases.

No percibo en lo absoluto a aquellos que a nuestro alrededor hacen lo que nosotros.

No soy un hombre que dispone del tiempo, pero a ti te dedicaría más que la eterna eternidad con tal de penetrar la edad, tu moral todo ese tiempo. De danzarte.

Tu vientre. Tus senos. Tu cuello sudado. Tu olor de miel veraniego socavándome como jamás.
No pasare jamás en tu cuerpo por inadvertido la sedienta fragancia
En esta noche de baile creo que llegara mi fin. El momento final de mis días, de mis noches. Moriré rozando tu cuerpo. Besando tus mejillas tímidas en el momento cúspide. Tus pechos se impactan por cada excitante latido contra el mío.
En los predios de mi cuerpo. En ese lugar el cual fue causante de que tu cuerpo se quemara desde el interior de los huesos.
No puedo jamás imaginar semejante momento en tu cuerpo. Sacudirte de esa manera.
La fluidez de mi pasión se embarca en aventuras navegando por debajo de tu ropa.

El anhelo de tu carne en mi corazón no había sido similar. Apretar tus muslos.

Jaja… morder tus labios mientras nuestro agitados cuerpos no pueden mas. ¿Podemos detenernos?

No cesare de acariciar la carne de tus muslos. La calidez de tu vientre. Mis manos aun no salen de tus vestiduras.
Junto a mi llegara el fin de mis días, pero mis dedos no desalojaran tu sexo… dejare mi camino. La humedad que evocaras en las noches solitarias. Cada momento en tu vida recordara el perfume de ambos. La sincronía de la música. La danza que bajo tus hipnóticos movimientos me empujaron a cantar mis deseos a tus oídos.
…es donde se funden las emociones, es hay, en el justo momento cuando convergen las palabras con el corazón. Una idea divina.

No hay tentación más inmensa que moverse rítmica y arduamente con tu cuerpo.

Beso tu piel.
Caigo sutilmente en trance Morten subyacente al lamer tu piel.
Tú me recompensas con un inpactante sollozo que no me es indiferente.
Las puntas de nuestras narices detienen la cercanía de nuestra boca abiertas exhalando nuestro calor. La euforia de nuestras lengas de hacer el amor. De fusionarse en el interior de nuestros cuerpos. Buscando el sabor de nuestras entrañas.

El sabor de la danza.

El brillo de tus cabellos en el parpadeo de las luces. Todo se mueve tan lento. Es tanto el prolongamiento de nuestros movimientos.

¿Como bailamos toda la madrugada?
No tengo respuesta.
¿Pero tal danza no era más que sexo?
…No como cualquier baile…

Nuestro calor. El sudor en nuestras pieles.
…nunca igual.

Tu piel es demasiado suave. ¡¡Dios!! No pueden mis dedos tocarte, tiemblan ante ti mis manos y sudan sin motivo coherente. Pero aprietas mis brazos y me guías hasta tomar tu busto.

Te alejas y te tocas sola. Tocas todo tu divino cuerpo moldeando mis últimos anhelos, y solo acerté mi mujer.

Los de alrededor. El publico. Esos extraños nos miran juzgando nuestro deseo.

Una sonrisa… Un emblema.
No existe comparación humana.
¿Podemos nosotros valernos de Siva, y loarnos a su igual?
cuanto daño se causan las personas
al tomar muy en serio lo que no se debe,
al considerar unico el momento.
¡cuan erroneo es saberlo
y luego caer en el pecado!

¿…A quien narrare esto?
¿Como lo contare?
¿Donde encontrare la palabra?




                                                                                      XVIII


Completamente muerto. Destrozado. Engañado.
¿Como pude?
¿Como paso semejante cosa?

Verte a su lado.

Pero no doy crédito a lo que me ocurre.
Será por que creí podría tener algo serio.
No una relación que se balancee de un lado a otro
Sino…

Rayos… creí que no llevándote a la cama podría demostrarte que pudríamos tener algo serio. Pero tú no resultaste lo que pensé.

¿Que les pasa a ustedes las mujeres, eh?
¡¿Están locas o que?!

Nos culpan de fríos y de que somos muy incomplejos sentimentalmente y que las usamos como juguetitos… ¿y ustedes que? ¿Que creen que son todas clonaciones de la madre Tereza? Ay, madre…

¿Que no miran sus acciones?

Tomaste la poca idea de mi creencia en algo serio y lo usaste como servilleta para limpiar las manos de otro.
Me narrabas de cómo desaprobabas la falta de juicio en los que te rodean…

¿??????????????????????????????????????

¿Perdón?
¿…a quien le falta el juicio aquí?

¡Empleas acciones que no emplean un sentido de coherencia!

Hablas de moral y de emociones cuando parase que careces de semejantes atributos.
Me relajaste (relajar= extraño derivado de jugar o usar) como no se hace.
Jugaste conmigo.
¿Que pretendías, entupida?

¿Mientes…o eres tan cobarde que no pudiste venir y decirme que ya tú y el pendejo de mierda ese se habían acostado? Tuve que recibir esa noticia de otros y confirmarlo con tu silencio y apatía.
¿O también te gusta ver como otros se retuercen miserablemente?

¿Como lamento que no fueras quien decías ser?
Que no sepas el significado de las palabras. El valor de una persona que pudo tocar las teclas mas profundas de tu alma.

Ah, verdad. Ya él entro “en lo mas profundo de tu alma”.

Ya ni me importa. No perderé mi tiempo.

Gracias a Dios que todo pasó pronto. Todo esto me párese una broma de mal gusto.
No pienses que sentía algo grande por ti. Solo me siento decepcionado de esta peripecia.

¿Cuando esperas más de otro a pesar de ser una tontería?

¡¿Cual es el motivo de mi indignación?! ¿Porque exagero tanto un momento ciego? …

Las tonterías más insignificantes, las que no se ven son las que mas se sienten. Son idiotas pensamientos que te vuelven igual de insignificante y que tiritas en ningún lado.

Al diablo, con la mierda con la que me embarraste. Al diablo con tigo, y que se vayan al averno todas estas iras y cóleras que, rayos, no entiendo.

¿?????

¡¡¡¡¿¿Pero que coñones me pasa??!!!!




                                                                           XIX


…en este crepúsculo.

Desfilan verticalmente mis expresiones del caos atroz.
Acontecimiento soberbio
Que infelizmente humillo las palabras desesperadas de mi corazón exhausto
Por correr ciego tras ti.

Falta terrible fue la del amanecer que enmarco la idea de paradojas perpetuas
Cuando quise decir “adiós”
Sin poder golpear las concretas paredes que reflejan mil veces ese dolor guardado bajo la frágil piel.

Soberbio.

Solo en mi vida.
Me a destrozado el corazón los únicos amores que en mi vida he podido vivir. Únicos para mí. Que con solo recordar sus rostros me hacen estremecer. Las amo aun. Mis únicos amores. Hago esta declaración pues no puedo seguir guardándolo.

Los episodios anteriores, dos de ellos son los enlaces de mis sentimientos. La vida de un chico ingenuo que amo más que nada. Un niño al que el corazón le quedaba demasiado grade. Que en medio de nada se embarco en esta hazaña.

Tanto miedo el que sentía para hablarle de mi amor. Ese amor.
El amor que sentí por ambas en tiempos diferentes. Mis únicos y no se si iguales habrán. No lo creo.

Ellas. Mis amores. Una emprendió la distancia que me humillo ante mi imagen en el espejo de mi habitación y ante Dios. Y la otra se amarro a un dolor para el que no quería amar más, decide negarse a mí.

He Muerto dos veces.
Narro mi dolor pues necesito vaciar dos gotas del estanque en mi corazón.

Me atormenta sentir aquellas fragancias. Me duele no verlas y haber podido tener la oportunidad de poder amarlas. Principal mente a una. No la irreverente que me amo sino a la eterna simpatía que sufre en silencio. A aquella que no quiero en mi vida pero que amare siempre. La primera. El episodio tan breve que abrió este circo de lectura que los entretiene. El capitulo mas doloroso que he escrito jamás pero el que mas me cohibí de narrar. Por que no puedo entender las palabras en mis palmas y dedos. No se escribir el dolor del corazón.

Por eso me escondo en las sombras.
Este es mi único dolor. El que más me duele de los dolores. El capitulo que le continúa a dos historias anteriores que cuentan diferentes momentos.

Soberbio y breve.







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